Un largo camino sin final

Hubo un tiempo en que trabajar y estudiar con poco descanso parecía ser normal. Parecía. La mente es inquieta por naturaleza y siempre quiere descubrir un poco más. Un buen día tuve que elegir entre seguir ignorando lo que sentía o jugármela a ello. Así comienza este camino que sigo caminando y lejos estoy de terminar.

Viajé en lujosos medios de transporte alguna vez. Otras viajé a dedo apretado en un camión destartalado y caminé más de lo que hubiese querido aguantar. Pagué muy caro por una comida y también comí sobras que alguien dejó. Me puse mi mejor camisa y otras no me bañé por más de una semana. Puse plata por otros, y otras tantas alguien pagó por mi. Me dolió la espalda de tanto trabajar alguna vez, otras veces de tanto dormir. Una vida de contrastes.

Lejos de un final, esto es lo más cerca que llegaré, porque con cada final llega un nuevo comienzo. Es un sueño que se renueva constantemente, siempre tiene un capítulo más.

Un largo camino sin final.

Design a site like this with WordPress.com
Get started